Madre que mató a los tres hijos pidió perdón


 

En relación con el trágico caso ocurrido en el ensanche Isabelita, donde Pennsylvania Mercedes Jiménez Valdez ocasionó la pérdida de la vida de sus tres hijos, el esposo de la mujer rompió el silencio y ofreció declaraciones sobre lo sucedido.

Óscar José Cabrera, padre de los menores, aseguró desconocer por completo las razones que llevaron a su pareja a tomar una decisión tan radical.

                                                            

“No sabría decirte, yo no estaba aquí, pero ella nunca había intentado hacerse daño”, manifestó Cabrera ante los medios de comunicación que cubrían la noticia.

El hombre negó que en los últimos días hubieran tenido discusiones graves que pudieran justificar este lamentable desenlace. Según su versión, los desacuerdos que existían entre ellos eran situaciones normales dentro de cualquier relación de pareja.

“Eran discusiones cotidianas, como cualquier pareja. No había problemas graves ni mucho menos agresiones físicas”, declaró con firmeza durante su testimonio.

Cabrera también hizo alusión a la responsabilidad que implicaba criar a tres hijos, señalando las edades de los menores y lo complejo que resultaba para ambos.


“Imagínate, uno tiene como 13 años, el otro 11 y el más pequeño 9, no es fácil”, expresó al referirse a la dinámica familiar.

No obstante, las palabras del padre contrastan con lo dicho por algunos vecinos y familiares, quienes afirman que en las últimas semanas la madre habría mostrado actitudes violentas y episodios de agresividad.

Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer por completo las circunstancias que rodearon este hecho. Mientras tanto, la comunidad del ensanche Isabelita sigue consternada, y muchos opinan que una intervención psicológica a tiempo pudo haber evitado esta tragedia en Santo Domingo Este.

Como ejemplo de sus discusiones, Cabrera mencionó: “No es que todos los días vamos a dejar un tenis en la sala, hay que ponerlo en su lugar, porque yo no soy sirvienta”.

Finalmente, insistió en que esas diferencias eran simples asuntos domésticos, sin llegar a convertirse en conflictos serios o de gran magnitud.