Shohei Ohtani ha logrado algo que no se veía desde Babe Ruth: dominar como lanzador y bateador al mismo tiempo. Su capacidad para lanzar a más de 100 mph y conectar jonrones de 450 pies lo hacen una rareza en la historia del deporte.
Además, su disciplina, humildad y ética de trabajo lo convierten en un ídolo global que está cambiando el modelo del jugador de béisbol moderno.