Conmoción por hallazg0 de adolescente en el río Ozama
Santo Domingo Oeste, República Dominicana. La comunidad de Villa Liberación, en el sector Los Solares, permanece profundamente consternada luego del lamentable hallazgo de una adolescente de 13 años en aguas del río Ozama, en un caso que ha generado tristeza, preocupación y un fuerte llamado de justicia por parte de sus familiares.
La menor fue identificada como Karianny González Torres, una adolescente que, según relataron sus allegados, había salido de su residencia para compartir y jugar con otros niños del vecindario. Sin embargo, con el paso de las horas, la familia comenzó a vivir momentos de angustia al no tener noticias claras sobre su paradero.
De acuerdo con los datos ofrecidos por sus parientes, la búsqueda se extendió por varios días, hasta que finalmente fue localizada en la zona de El Tamarindo, próximo al río Ozama. La noticia provocó un profundo impacto entre vecinos, amigos y familiares, quienes aún no logran asimilar lo ocurrido.
La madre de la adolescente, Katherine González Torres, pidió a las autoridades realizar una investigación profunda y responsable para determinar con claridad qué sucedió realmente el día en que su hija salió a jugar. Entre lágrimas, aseguró que no acepta que el caso sea tratado simplemente como un hecho accidental, ya que, según su versión, otros menores que estaban con Karianny habrían tenido participación en lo sucedido.
La señora Katherine explicó que su hija se encontraba con un grupo de niños del sector y que, según informaciones que dice haber recibido, la adolescente habría sido empujada al agua. También afirmó que, cuando intentaba salir, presuntamente le habrían impedido hacerlo. Estas declaraciones forman parte del reclamo de la familia, que insiste en que todo debe ser investigado con seriedad por las autoridades correspondientes.
“Yo quiero que se investigue bien, porque mi niña no puede quedar como si nada hubiera pasado”, expresó la madre, visiblemente afectada por la situación.
El caso ha causado gran preocupación en Villa Liberación, donde muchos residentes describen a Karianny como una adolescente tranquila, cariñosa y sin problemas conocidos en la comunidad. Vecinos indicaron que la menor solía compartir con otros niños del entorno y que su partida ha dejado un ambiente de tristeza en el sector.
Una de las residentes, identificada como Elisandra Jiménez, expresó que la adolescente era muy querida por quienes la conocían. Además, señaló que Karianny vivía con una condición especial, lo que, según los vecinos, la hacía una niña más vulnerable y necesitada de protección.
“Era una niña tranquila, amorosa, no era de buscar problemas. Por eso todos estamos tan sorprendidos y dolidos con lo que pasó”, comentó una vecina del sector.
La familia también denunció que pudo haber existido un silencio entre algunos menores que estuvieron cerca de la adolescente el día del incidente. Según expresó Lidia de Oleo, abuela de Karianny, varios niños supuestamente sabían desde el primer momento lo que había ocurrido, pero no ofrecieron información a los familiares mientras la madre buscaba desesperadamente respuestas.
La señora Lidia manifestó su indignación al asegurar que la familia pasó días de angustia sin conocer la verdad de lo sucedido. Por esa razón, pidió que las autoridades entrevisten a todos los involucrados y que se actúe conforme a la ley.
“No queremos que esto se quede así. Queremos respuestas, queremos saber qué pasó realmente y que se haga justicia”, expresó la abuela.
Este caso también ha revivido una herida familiar ocurrida años atrás. Según explicó María Torres, tía de la adolescente, la familia ya había enfrentado una situación dolorosa en el pasado, cuando la abuela materna de Karianny fue encontrada en circunstancias difíciles en una zona vinculada también al río Ozama.
De acuerdo con la versión de los parientes, aquel caso ocurrido en el año 2019 nunca fue esclarecido completamente, lo que aumenta el temor de que este nuevo hecho tampoco reciba la atención necesaria por parte de las instituciones responsables.
La madre de Karianny hizo referencia a ese antecedente al reclamar que el caso de su hija no quede sin respuestas. Afirmó que su familia ha cargado durante años con el dolor de no haber recibido justicia en un proceso anterior, por lo que ahora exige que las autoridades actúen con rapidez y transparencia.
“Yo no quiero que pase lo mismo otra vez. Quiero justicia para mi hija y quiero que se investigue todo”, expresó Katherine González Torres.
El sepelio de la adolescente se realizó en medio de escenas de tristeza y acompañamiento comunitario. Familiares, vecinos y allegados acudieron para despedir a Karianny y respaldar a su madre en medio de este difícil momento.
Durante el acto, los presentes reiteraron su pedido de justicia y solicitaron que el caso no sea archivado sin una explicación clara. Para la familia, resulta fundamental que se establezcan responsabilidades y que se determine si hubo alguna acción de terceros en el desenlace.
El periodista Ronny de la Rosa, del equipo de Noticias RNN, informó que las autoridades iniciaron una investigación formal con el propósito de aclarar las circunstancias del caso. Hasta el momento, los familiares esperan que las diligencias avancen y que se tomen en cuenta todos los testimonios disponibles.
Las autoridades competentes deberán evaluar las versiones ofrecidas por los parientes, escuchar a los menores que estuvieron en el lugar y revisar cualquier elemento que pueda ayudar a reconstruir lo ocurrido. La familia insiste en que cada detalle es importante para evitar que el caso quede rodeado de dudas.
Mientras tanto, en Santo Domingo Oeste, la comunidad de Villa Liberación continúa impactada por esta historia que ha despertado sensibilidad en diferentes sectores. Los residentes piden mayor atención a los espacios donde los niños juegan, especialmente en zonas cercanas a ríos, cañadas o áreas de riesgo.
El caso de Karianny González Torres se ha convertido en un llamado a la reflexión sobre la protección de los menores, la supervisión comunitaria y la importancia de actuar a tiempo cuando una familia denuncia una situación preocupante.
Para sus parientes, la prioridad ahora es que se conozca la verdad y que la investigación no se detenga. La madre, la abuela y otros familiares aseguran que seguirán alzando la voz hasta obtener respuestas claras sobre lo sucedido.
La comunidad espera que este proceso marque una diferencia y que las autoridades puedan ofrecer una conclusión firme, transparente y justa. Mientras tanto, el nombre de Karianny permanece en la memoria de sus seres queridos como el de una niña tranquila, amorosa y recordada con profundo cariño por quienes compartieron con ella.