Confirman detalles clave sobre avión desaparecido en Pakistán
Karachi, Pakistán. — Las autoridades de Pakistán confirmaron nuevos detalles sobre el caso del vuelo 1732 de K2 Airways, una aeronave de carga que perdió contacto con los servicios de control aéreo la noche del martes mientras cubría una ruta internacional entre Emiratos Árabes Unidos y Pakistán.
De acuerdo con los informes preliminares, la aeronave fue localizada luego de una amplia operación marítima y aérea desarrollada en aguas del mar Arábigo, al sur de la zona de Ormara, una región costera situada en la provincia de Baluchistán. El hallazgo se produjo tras varias horas de búsqueda coordinada entre organismos civiles, militares y equipos especializados en operaciones de rescate.
El caso ha generado amplia atención en medios internacionales debido a las características del vuelo, la ruta que realizaba y los reportes técnicos registrados antes de la pérdida de contacto. Según los datos ofrecidos hasta el momento, el avión correspondía a un Boeing 737-400 de carga, operado por K2 Airways, bajo la matrícula AP-BOI.
La aeronave había despegado desde el Aeropuerto Internacional de Sharjah, en Emiratos Árabes Unidos, con destino al Aeropuerto Internacional Jinnah de Karachi, uno de los principales puntos de conexión aérea de Pakistán. Se trataba de un servicio de carga, por lo que no transportaba pasajeros comerciales, sino únicamente personal operativo necesario para completar el trayecto.
A bordo se encontraban cinco miembros de la tripulación: el capitán Mohammad Rizwan Idrees, piloto al mando; el primer oficial Faisal Mehmood; el jefe de carga Muhammad Toufique Khan; y los ingenieros Arif Siddiqui y Muhammad Hamid. Las autoridades indicaron que los esfuerzos continúan para obtener más información sobre el personal que viajaba en la aeronave.
Según los reportes iniciales, la tripulación notificó un posible fallo en el sistema de navegación alrededor de las 21:18, hora local de Pakistán. En ese momento, el avión se encontraba aproximadamente a 155 millas náuticas de Karachi. Tras recibir el aviso, el Centro de Control de Área estableció comunicación con la aeronave con el objetivo de brindar asistencia y guía durante el trayecto.
Sin embargo, pocos minutos después, a las 21:21, los sistemas de seguimiento registraron un cambio repentino en el comportamiento del avión. De acuerdo con la información disponible, la aeronave inició un descenso rápido acompañado de una modificación brusca de rumbo. Posteriormente, se interrumpió el contacto por radar y también por radio, lo que activó de inmediato los protocolos de emergencia.
La desaparición del vuelo en los sistemas de control provocó la movilización de unidades especializadas. El Centro de Coordinación de Rescate inició un amplio operativo en el mar Arábigo, con apoyo de la Marina de Pakistán, la Agencia de Seguridad Marítima, la Fuerza Aérea y otras instituciones del Estado.
Entre los recursos desplegados estuvieron el buque PNS Zulfiquar, el PNSC Lahore, un avión Saab 2000 Erieye AEW&C de la Fuerza Aérea y un ATR 72 naval, utilizados para ampliar el rastreo en una zona marítima extensa y de difícil acceso.
Luego de aproximadamente doce horas de labores, los equipos lograron ubicar e identificar restos correspondientes al avión de carga. Según la información oficial, el hallazgo se produjo a unas 53 millas náuticas al sur de Ormara, en aguas profundas del mar Arábigo.
La Autoridad de Aeropuertos de Pakistán confirmó el hallazgo el miércoles y explicó que la operación incluyó medios marítimos y aéreos para cubrir el área donde se registró la última señal de la aeronave. Los restos localizados serán parte fundamental del proceso de investigación que busca establecer con precisión qué ocurrió durante los últimos minutos del vuelo.
El caso también ha sido seguido de cerca por especialistas en aviación, debido a los datos registrados por plataformas de rastreo aéreo. Según información atribuida a Flightradar24, la aeronave presentó movimientos irregulares antes de perder contacto. El avión habría descendido de forma abrupta y luego mostrado un ascenso repentino, antes de que la señal dejara de actualizarse.
La última ubicación registrada colocaba al Boeing 737-400 a una altitud aproximada de 1,100 pies, con una tasa de descenso muy elevada. Aunque estos datos ofrecen elementos importantes para el análisis, las autoridades han señalado que la investigación oficial será la encargada de determinar las causas del incidente.
Otro punto que ha llamado la atención es la posible interferencia en el sistema GNSS, utilizado para navegación y posicionamiento. De acuerdo con la información disponible, se detectaron señales de degradación en algunos datos de seguimiento después del despegue. Esto podría haber afectado parte de la información inicial del vuelo, aunque todavía no se ha confirmado si tuvo relación directa con el desenlace del caso.
El avión involucrado tenía una historia operativa amplia. La aeronave contaba con aproximadamente 27 años de servicio y estaba equipada con dos motores CFMI CFM56-3C1. Fue entregada originalmente a Aeroflot en 1999, posteriormente convertida en avión de carga en 2012 para TNT Airways, y finalmente incorporada por K2 Airways en 2024.
Según los datos disponibles, este Boeing 737-400 era el único avión en operación de K2 Airways, lo que convierte el caso en un episodio de gran impacto para la compañía. La aerolínea emitió un comunicado tras conocerse la pérdida de contacto, confirmando que el vuelo dejó de comunicarse con el control de tráfico aéreo a las 21:21, hora local.
En su pronunciamiento, K2 Airways aseguró que se encuentra cooperando plenamente con la Autoridad de Aviación Civil de Pakistán y con los organismos gubernamentales que participan en las labores de investigación y búsqueda. La compañía también expresó acompañamiento a los familiares de los tripulantes y afirmó que continuará ofreciendo información conforme avance el proceso oficial.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, también se pronunció sobre el caso. Según la Oficina del Primer Ministro, el mandatario expresó pesar por lo ocurrido y manifestó solidaridad con las familias de los cinco tripulantes. Además, ordenó a la Autoridad de Aviación Civil, la Marina y la Fuerza Aérea intensificar las labores en el mar Arábigo, utilizando todos los recursos disponibles.
La participación de diferentes instituciones refleja la magnitud del operativo. En situaciones de este tipo, los equipos deben combinar información de radar, datos satelitales, reportes marítimos, condiciones climáticas y análisis de trayectoria para delimitar el área de búsqueda. Cada minuto resulta clave para avanzar en la localización de evidencias que permitan reconstruir la ruta final de la aeronave.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido una conclusión definitiva sobre las causas del incidente. Los investigadores deberán revisar los registros de comunicación, el historial técnico del avión, el comportamiento de los sistemas de navegación y cualquier elemento recuperado en la zona del hallazgo.
También será importante determinar si el fallo reportado por la tripulación a las 21:18 tuvo un papel central en la secuencia posterior. La diferencia de apenas tres minutos entre el aviso técnico y la pérdida de contacto ha sido uno de los aspectos que más interés genera entre expertos y observadores del sector aeronáutico.
El área donde fueron ubicados los restos representa un desafío para las labores de recuperación. Las operaciones en aguas profundas suelen requerir equipos especializados, condiciones marítimas favorables y coordinación permanente entre barcos, aeronaves y centros de mando. Por esa razón, las autoridades han indicado que los trabajos continuarán de manera organizada y con nuevas actualizaciones conforme se obtengan resultados.
El vuelo 1732 de K2 Airways se mantiene como una investigación en desarrollo. La prioridad de los organismos paquistaníes es continuar con las labores en la zona, recuperar los elementos necesarios para el análisis técnico y ofrecer información oficial a las familias y a la opinión pública.
Mientras tanto, el caso ha puesto nuevamente sobre la mesa la importancia de los sistemas de navegación, los protocolos de emergencia aérea y la coordinación internacional en vuelos de carga que cruzan rutas marítimas extensas. Las próximas horas serán determinantes para conocer nuevos detalles sobre este incidente aéreo que mantiene la atención sobre Pakistán y el mar Arábigo.
Las autoridades reiteraron que cualquier información adicional será comunicada por los canales oficiales, mientras continúan los trabajos de búsqueda, recuperación e investigación relacionados con el avión de carga Boeing 737-400 de K2 Airways.